¡¡UN LITRO DE ACEITE CONTAMINA CERCA DE UN MILLON DE LITROS DE AGUA!!VIERTE EL ACEITE FRÍO EN UNA BOTELLA DE PLÁSTICO Y LA DEPOSITAS EN LA BASURA DE RECICLADOS DE PLÁSTICOS


18-abr-2009

LIBROS BILINGÜES: NOVELA



EDITORIAL equi-librio

15-dic-2008

FELICITACIONES

Es curioso, hay ocasiones que tecleo entregándome, leo el mensaje escrito y como puede interpretarse de mil maneras, entre ellas, las enrevesadas, decido eliminarlo. Creo que me conviene darle un aspecto formal para evitar malos entendidos.
Asunto: comunicar que de vez en cuando pienso en usted.
Resumen: desearle lo mejor.
Mensaje completo:
Querid@ lector/a de esta insignificante bitácora que más que aspira, inhala restillos de literatura mezclados con un “noséqué”. Lea esto y sepa que le doy las gracias por dedicar unos minutos conmigo. Sepa también que escribo al desnudo (no, esta palabra se censura, repito). Sepa también que diferenciando mi persona de los personajes que invento, cuando los estoy creando me revuelco con ellos (esto tampoco se ha de decir, repito). Sepa que escribo tonterías. Gracias por leerlas.
Besillos
Silvia Lázaro

07-dic-2008

LOS PATITOS FEOS. Parte 1 del poemario. (Silvia Lázaro)


Carta a los Reyes y a las Reinas Mag@s.
Felices fiesta, amig@s
silvia

11-nov-2008

POESÍA ESPAÑOLA CONTEMPORÁNEA



SILVIA LÁZARO

POESÍA ESPAÑOLA CONTEMPORÁNEA


SILVIA LÁZARO

POESÍA ESPAÑOLA CONTEMPORÁNEA


POR EL DÍA DE TODOS LOS SANTOS
SILVIA LÁZARO

POESÍA ESPAÑOLA CONTEMPORÁNEA


SILVIA LÁZARO

POESÍA ESPAÑOLA CONTEMPORÁNEA


SILVIA LÁZARO

POESÍA ESPAÑOLA CONTEMPORÁNEA



FOTO MONTAJE REALIZADO POE EVA FERRER

25-oct-2007

ZODIACO

ZODIACO

Nunca lo lee, ¿no? ¿Qué el qué? Pues el zodiaco, señor. De eso hablo. Yo tampoco lo leo. Afirmo como usted afirma, sigamos pues mintiendo. Dice que no sabe de qué signo es. Ni yo tampoco lo sé. Sigamos así y verá como no le enseño el zodiaco de Meet. ¡Qué librito! ¿Ahora le interesa? Lo sé por su cara. Nadie se resiste. Por la fecha de nacimiento que viene en el carné... Qué no. Que nació tres días antes. Entonces es Aries. Sí, le devuelvo su carné. Firme y si quiere márchese. Echada la gasolina, y yo cobrado su importe, puede irse. Ya, que no diga más, que son tonterías. Pues no me callo, hombre. Adiós. ¿Quiere ver el librito que encontré de Meet? Tengo tiempo y por lo que veo usted también. Le invito a una cerveza. Bien, bien, el librito. ¡EA!. Lo llevo siempre en la guantera del coche y en el trabajo, aquí, en el cajón. Es muy, pero muy especial. ¿Quién era Meet? No lo sé. Ni idea, señor. Pero yo que no leo los horóscopos del Zodiaco, ni creo en ellos, ni sé cuál es el mío, se lo leí hace unas semanas a mi jefa y después de hacerlo me subió el sueldo. Quiso comprarme el manuscrito. Claro, éste no tiene precio, lo que me da mi librillo es mucha conversación. Con él ligo, con él embauco, por él me invitan mis amistades y desconocidos, con él... ¡Qué más le digo, señor! Me apodan el Meet. Toque, toque... ¿antiguo? ¡Un tesoro! ¡Una antigüedad única! ¡Una joya! Huela, huela... A viejo. Lo ve. Es auténtico. Lo encontré... No. No se lo digo. Hasta que no le lea el horóscopo no se lo digo. Es Aries. ¡Qué rica! ¡Qué bien sienta la cervecita a esta hora! Hay que tratarlo con “muncho tiento” –Así habla mi padre. Sabe poco de dicción y vocablos.- Yo sí. Límpiese las manos con estas toallitas, por si quiere tocar esta maravilla. Me gusta leer cosas curiosas como ésta. Se busca fácil. Sus hojas son tan gruesas. Palpe el canto. Hay hasta restillos de vegetales. Antes se hacían los libros para que fueran únicos. ¡Yo que sé de cuando es el Zodiaco de Meet! Le faltan hojas. Aquí se nota. Y la numeración tiene saltitos. Pero sirve, señor. Ya verá como le cambia su vida.
Aries, varón. Ojú con lo que dice: Casado estarás en segundas nupcias porque darás muerte física o ficticia a la mujer con la que engendrarás descendientes.
Por su edad creo que no falla. Que sí. Que es divorciado. Que tiene hijos. Primer acierto. Pero que son tres sus mujeres. El libro habla de ruptura. Que sean dos o tres da igual. Con las que tuvo hijos es la que ha matado física o ficticiamente. Que no la mató. Que murió de repente. Otra vez. ¿No se da cuenta que el libro habla de muerte? De mujer que nunca podrá retornar. Se le ha cambiado el semblante, señor. ¿Está bien? No. En un accidente de coche. Usted conducía. Vaya, vaya. Este librito no falla. Le sigo leyendo. Antes, si quiere, desahóguese. La quería mucho. Sí que la quería. Su mirada ha cambiado con su recuerdo. No la olvida. Después de lo sucedido dice que se hizo lo vasectomía. Promesa de amor ante la tumba. Usted sí que la quería. Bien, le hago caso, sigo leyendo. Le interesa.
Éstos presenciaran tu huída hacia el caos por la ambición de vida.- Se refiere a sus hijos. Eran pequeños dice. No supo llevar casa, trabajo y crianza. Que se siente culpable. Que se iba de copas para recuperarse. ¿Lo consiguió? Recuperarse, hombre. Sí. Me alegro. ¿Sigo?
Tu reino se irá a pique y ante la escasez, tu nuevo amor decidirá salvar los restos.- Que no llega a final de mes. Como “toito quisqui”. Pero aquí dice que su amor salvará los restos. Ríe. ¡Que es fantástica administrando! Estupendo.
Asediará a los intrusos y a convencerte llegara para que decidas que lo conveniente es alejarlos.- Ojú. Esto no sé cómo interpretarlo. Habla que ella para sus adentros piensa que tus hijos son intrusos. ¡INTRUSOS! Hay problemas. Muchos dice. Que los típicos que dan los adolescentes. Y ella, ¿qué hace ella? Que se comporta como una madre. Los educa. ¿Está usted seguro de lo que dice? ¿Los educa? Sí, sí, me afirma. Mire, que el libro no se confunde. Tenga cuidado. Yo sólo le digo que tenga cuidado. Que Meet es un sabio. Hablar de intrusos es muy fuerte.
Los infantes tomarán vuelo de lujo engañados con estratagemas. Increíble. Le cambió la cara. ¿Qué pasa? Que se van a aprender idiomas a Inglaterra. ¿De quién fue la idea? ¿De ella? Maldita manipuladora. Perdón, me he pasado. Le escucho. El inglés es imprescindible. Deben dominarlo. ¿Lo ve? Lo ha convencido con una estratagema. Lo siento mucho. Sí, sigo leyendo.
Uno de ellos se dedicará a separar los dos continentes que forman tu imaginada feliz nueva vida. Se lo tragarán los mares.
Al otro descendiente nunca lo volverás a ver. Ofrendará con los oros que le salvaron su vida a causas perdidas, martirizándote.Aquí se acaba por hoy. No le leo más a Meet. ¿Que si tengo papel y boli? Sí. ¿Se lo dicto, señor?
Buenas tardes. Adiós.
Oiga. En las anotaciones de Meet vienen estas palabras claves: Atamante, Hermes, vellocino de oro, Helesponto. Se lo digo por si quiere investigar. Yo lo haré. Por si viene de nuevo. Para la próxima cita cobro 100 euros. Una ayudita para llegar a final de mes, ¿sabe? Adiós señor.

19-oct-2007

LITERATURA de blogger. NARRATIVA

"Al atardecer, todas ellas cuelgan sus pechos sin madurar del ramaje de hierro de los balcones, para que sus vestidos se empurpuren al sentirlas desnudas, y de noche, a remolque de sus mamás-empavesadas como fragatas- van a pasearse por la plaza para que los hombres les eyaculen palabras al oído, y sus pezones fosforecentes se enciendan y se apaguen como luciérnagas".
.
De Oliverio Girondo

Dime dice últimas pálabras...

Digo:

Otea sintiéndose reina de la atalaya esperanzada a encontrar pasión.
Monedas a modo de flores derraman sobre su alma mientras lame iluminarías que se encendieron por la fricción de una mirada de un uno que la desea cuando ella estaba en el balcón.
Compasión sólo encuentra.
Halle alguno entre ellos que la ame mientras la lame, y ella espera.
Halle alguien que la haga sonreír eternamente.
Ofrece su lujuria alborozada, deseosa de encontrar y siente el trabajo que da de comer a sus hijos.
Ofrece ilusionada pues le gusta. Le hieren las monedas.
Mañana asomada la verás en el balcón.

de Silvia Lázaro

LITERATURA de blogger: NARRATIVA. ZODIACO

ZODIACO

Nunca lo lee, ¿no? ¿Qué el qué? Pues el zodiaco, señor. De eso hablo. Yo tampoco lo leo. Afirmo como usted afirma, sigamos pues mintiendo. Dice que no sabe de qué signo es. Ni yo tampoco lo sé. Sigamos así y verá como no le enseño el zodiaco de Meet. ¡Qué librito! ¿Ahora le interesa? Lo sé por su cara. Nadie se resiste. Por la fecha de nacimiento que viene en el carné... Qué no. Que nació tres días antes. Entonces es Aries. Sí, le devuelvo su carné. Firme y si quiere márchese. Echada la gasolina, y yo cobrado su importe, puede irse. Ya, que no diga más, que son tonterías. Pues no me callo, hombre. Adiós. ¿Quiere ver el librito que encontré de Meet? Tengo tiempo y por lo que veo usted también. Le invito a una cerveza. Bien, bien, el librito. ¡EA!. Lo llevo siempre en la guantera del coche y en el trabajo, aquí, en el cajón. Es muy, pero muy especial. ¿Quién era Meet? No lo sé. Ni idea, señor. Pero yo que no leo los horóscopos del Zodiaco, ni creo en ellos, ni sé cuál es el mío, se lo leí hace unas semanas a mi jefa y después de hacerlo me subió el sueldo. Quiso comprarme el manuscrito. Claro, éste no tiene precio, lo que me da mi librillo es mucha conversación. Con él ligo, con él embauco, por él me invitan mis amistades y desconocidos, con él... ¡Qué más le digo, señor! Me apodan el Meet. Toque, toque... ¿antiguo? ¡Un tesoro! ¡Una antigüedad única! ¡Una joya! Huela, huela... A viejo. Lo ve. Es auténtico. Lo encontré... No. No se lo digo. Hasta que no le lea el horóscopo no se lo digo. Es Aries. ¡Qué rica! ¡Qué bien sienta la cervecita a esta hora! Hay que tratarlo con “muncho tiento” –Así habla mi padre. Sabe poco de dicción y vocablos.- Yo sí. Límpiese las manos con estas toallitas, por si quiere tocar esta maravilla. Me gusta leer cosas curiosas como ésta. Se busca fácil. Sus hojas son tan gruesas. Palpe el canto. Hay hasta restillos de vegetales. Antes se hacían los libros para que fueran únicos. ¡Yo que sé de cuando es el Zodiaco de Meet! Le faltan hojas. Aquí se nota. Y la numeración tiene saltitos. Pero sirve, señor. Ya verá como le cambia su vida.
Aries, varón. Ojú con lo que dice: Casado estarás en segundas nupcias porque darás muerte física o ficticia a la mujer con la que engendrarás descendientes.
Por su edad creo que no falla. Que sí. Que es divorciado. Que tiene hijos. Primer acierto. Pero que son tres sus mujeres. El libro habla de ruptura. Que sean dos o tres da igual. Con las que tuvo hijos es la que ha matado física o ficticiamente. Que no la mató. Que murió de repente. Otra vez. ¿No se da cuenta que el libro habla de muerte? De mujer que nunca podrá retornar. Se le ha cambiado el semblante, señor. ¿Está bien? No. En un accidente de coche. Usted conducía. Vaya, vaya. Este librito no falla. Le sigo leyendo. Antes, si quiere, desahóguese. La quería mucho. Sí que la quería. Su mirada ha cambiado con su recuerdo. No la olvida. Después de lo sucedido dice que se hizo lo vasectomía. Promesa de amor ante la tumba. Usted sí que la quería. Bien, le hago caso, sigo leyendo. Le interesa.
Éstos presenciaran tu huída hacia el caos por la ambición de vida.- Se refiere a sus hijos. Eran pequeños dice. No supo llevar casa, trabajo y crianza. Que se siente culpable. Que se iba de copas para recuperarse. ¿Lo consiguió? Recuperarse, hombre. Sí. Me alegro. ¿Sigo?
Tu reino se irá a pique y ante la escasez, tu nuevo amor decidirá salvar los restos.- Que no llega a final de mes. Como “toito quisqui”. Pero aquí dice que su amor salvará los restos. Ríe. ¡Que es fantástica administrando! Estupendo.
Asediará a los intrusos y a convencerte llegara para que decidas que lo conveniente es alejarlos.- Ojú. Esto no sé cómo interpretarlo. Habla que ella para sus adentros piensa que tus hijos son intrusos. ¡INTRUSOS! Hay problemas. Muchos dice. Que los típicos que dan los adolescentes. Y ella, ¿qué hace ella? Que se comporta como una madre. Los educa. ¿Está usted seguro de lo que dice? ¿Los educa? Sí, sí, me afirma. Mire, que el libro no se confunde. Tenga cuidado. Yo sólo le digo que tenga cuidado. Que Meet es un sabio. Hablar de intrusos es muy fuerte.
Los infantes tomarán vuelo de lujo engañados con estratagemas. Increíble. Le cambió la cara. ¿Qué pasa? Que se van a aprender idiomas a Inglaterra. ¿De quién fue la idea? ¿De ella? Maldita manipuladora. Perdón, me he pasado. Le escucho. El inglés es imprescindible. Deben dominarlo. ¿Lo ve? Lo ha convencido con una estratagema. Lo siento mucho. Sí, sigo leyendo.
Uno de ellos se dedicará a separar los dos continentes que forman tu imaginada feliz nueva vida. Se lo tragarán los mares.
Al otro descendiente nunca lo volverás a ver. Ofrendará con los oros que le salvaron su vida a causas perdidas, martirizándote.Aquí se acaba por hoy. No le leo más a Meet. ¿Que si tengo papel y boli? Sí. ¿Se lo dicto, señor?
Buenas tardes. Adiós.
Oiga. En las anotaciones de Meet vienen estas palabras claves: Atamante, Hermes, vellocino de oro, Helesponto. Se lo digo por si quiere investigar. Yo lo haré. Por si viene de nuevo. Para la próxima cita cobro 100 euros. Una ayudita para llegar a final de mes, ¿sabe? Adiós señor.

LITERATURA de blogger: NARRATIVA

EL RITUAL DE MIS AMIGOS SABIOS.

Tengo tres amigos que son jardineros. Entre ellos no se conocen. Cuidan a vivientes sin derecho al pataleo. Inmóviles por culpa de que sus raíces –condición de su ser- se adhirieron a la tierra, estos seres vivos dependen del azar.
Dicen que no hay un antes ni un después para la semilla. Ni es mala ni es buena. Es semilla. Germinará transformándose en lo que dicte su potencial, en otro ser, si las condiciones le son favorables. Por vía del poro, del calorcito o del frío; de la humedad, (...).
Cada uno de mis amigos jardineros, cada cual por su parte, me dijo asiendo distintas semillas y mostrándomelas con la palma abierta:
- El dueño del jardín piensa que soy mago. Quiere que esto crezca aquí. ¡Está chalado! Estas semillas saben lo que quieren: mucha agüita, y mucho frío y mucho calor en un mismo día. El “caprichoso” amo quiere que las plante en la jardinera de la entrada, junto con las otras “exóticas” que sí se han adaptado. Las flores de esta salvaje planta tienen un color intenso. ¡Sí que son bonitas las endiabladas!
Cada uno de mis amigos jardineros busca el conocimiento por pura curiosidad (desafío) y de paso, satisfacen al adinerado que les da de comer.
Bien puestos en la materia y habiendo experimentado en la privacidad llenos de gusto, se enfrentan a él. Y les dicen:
- Escuche usted bien: la planta me la quedo yo. En su jardín se muere. Si las quiere vivas debe cuidarlas aquí.- Abren las respectivas bolsas y les muestran los inventos. A esto llego.
Sorprendidos cada uno de los propietarios a su manera, preguntan:
- ¿Y dónde coloco este trasto?
- Eso es. Para usted es un “trasto” y a la planta le da la “vida”.
- ¿Más bonito puedes hacerlo?
- Hay que pagarlo, señor.
La tranquilidad de mis tres amigos jardineros es admirable. Cada uno parece saber quién es. Les gusta lo que hacen y resuelven dando “vida”.
Y digo yo:
Azar hay sin destino en un perpetúo presente. Aquí se nace y aquí se muere siendo como se es, dado por el potencial, la casualidad y la tendencia al caos. Asumo que el caos es también un golpe de “violencia despiadada” carente de doctrina religiosa. No es ni bueno ni malo. Es y existe al igual que los “chalaos” que reparten panteones, pagan a siervos para que los construyan y celebran sorteos secretos en los que asignan no sé qué cosa, ni me interesa poseerla. Imagino como pude en el pasado ser, hacer, decir, (...), imagino como puedo llegar a ser, hacer y decir. Eso sí lo puedo hacer en mi presente. Imaginar “seres” capaces de romper con la penuria, la desigualdad, la explotación, (...).
Imaginar el cómo...
Presente Imaginado, Percibido, “Lenguado y Gargantado”, Pensado y hecho real.
Acepto la primera premisa. La convierto en “creencia”. Me ubico en el “conflicto doctrinal”. Llego al Caos (...).Y etiquetada daré una patada a los panteones que construyen los “chalaos”.

El presente imaginado es sensible a la frustración, a la tristeza, a la impotencia.
Las espectativas puestas en el entorno ahogan.
Las espectativas puestas en uno mismo agotan.
Es "fantástico".
La "suerte" del mismo bebe de la fuente de la ilusión, de la pasión, de la vitalidad.
Ante el cansancio se convierte en derecho palpar el lecho que te hará otra vez soñar, imaginar, crear.

x fugada.
x girada = cruz.
x cambiada x S
Ssssss que nadie se entere.

LITERATURA de blogger

COMENTARIO
En cualquier ámbito productivo, cultural, universitario, laboral (...) he echado de menos estudios serios llevados a cabo con una metodología ¿científica? que se ocuparan de buscar las inspiraciones de los artistas (que es nuestro caso).
Mi mala memoria, siempre traicionera, me da el dato preciso en el momento más inadecuado y ante una obra de arte (cuadro, lectura de) y delante del artista (o amigos de éste) se me han escapado frases como: - Me recuerda a (...), pero (...) no me llega esta obra.-.
En fin, metí la “patilla”.
Desearía que los estudiosos trataran el tema:
Obra/inspiración o plagio/versión original que la nutre/fuente en la que se localiza/ argumentos que sostienen la afirmación.
Es cierto que la creación la nutre el inconsciente alimentándose del presente global y comunicado de forma instantánea en el planeta Tierra (y quizá también se enteren de él los marcianitos).
Artistas crean obras parecidas sin conocerse, ni conocerlas. ¿Podría a esto denominarse, pregunto, coincidencias culturales?¿Qué las diferencia del plagio?
¡Ea! Estudiosos a trabajar y a poner “coloraos” a los copiones.
Soy consciente del miedo que se siente cuando no dices lo conveniente, pues te quedas sin trabajo, o no te dan la beca, o te pasan a las listas negras y el futuro que te espera siendo persona letrada y valiente es de vender “perritos calientes” y “litronas” en las noches lluviosas del botellón.
La Santa Inquisición sigue presente.

Y SIGUE


Revista Digital Minotauro: el mito de la originalidad
Plenamente de acuerdo con el artículo de Santiago Rodríguez Guerrero-Strachan publicado el lunes día 1 de octubre.
Pero en "minúsculas" opino comportándome como "Pelusa":

La filogénesis y la ontogénesis desmontan el mito de la originalidad absoluta de las personas.
Hasta mi dependencia energética –alimento de mi creatividad en pañales- me hace achancar la cabeza ante mi “ser”; un ser que es resultado de la mezcla, de la historia, de la genética, de lo leído, de lo vivido.
Consciente de que es un mito la originalidad absoluta de la persona, porque ante todas las cosas somos históricos orgánicos y devoradores, distingo entre creativos copiones y creativos originales y otras muchas más tipologías ,(que pienso que es un error categorizar en dual vaticana, -maldad/bondad-).
La diferencia la marca esta “plantilla”:
¿Excuso a “tal”, hijo de ___ , adinerado, amigo de ___ , etc. cuya obra es comprada por muchos que ___ , que se expone en ___ , ...?. Y así puedo seguir.
Identificado el copión o la copiona, que lo alimente su papá o mamá, que son ricos.

A esto me refiero:
Al Arte sumiso al mercado.
Al Arte sumiso a una beca universitaria.
Al Arte sumiso a un puesto de trabajo.
Al Arte que consumimos.

Es un buen "argumento comodín" el usado en el artículo. Con él te desprecian y te tachan de inculta y aberrante.

Esta es la razón por lo que “echo de menos” estudios comparados – lo que escribí como comentario en el artículo que aludía a la denuncia de la revista Quimera y que le exigen el pago de 9.000 euros-, publicado el 29 de septiembre.
Quizás no interesen, ¿no?.

Besillos Silvia Lázaro.

LITERATURA de blogger: Ellas

Siempre he buscado palabras de varón que describan, al menos, el orgasmo de mujer.
No he encontrado aún poeta ilustre que con sus versos de estética sublime se asome a la conmoción que me genera mi clítoris con cerebro.
Me consuelo pensando que este hecho se explica porque no he leído demasiado. Quizá sea eso. Mi pobre cabeza que da cabida a unos ojos cansados se retuerce buscando lecturas que hablen de las mujeres no siendo sólo musas. Un honor es saberse inspiración, que te esbocen como curva, vulva o flor, que se detengan percibiendo de tu cuerpo, olores y sabores. Pero el tiempo deteriora y la musa se arruga. Si siendo ambrosia de un díos decides abandonarlo, la furia del musculoso se vierte en la mujer: te traga y te desprecia ignorante de saber que la vulva es también persona y si está con un dios, diosa es.
Leo, leo, leo y vivo. Viviendo siempre busco varón que no tema a persona con clítoris inteligente, mejor dicho, que se excite ante su igual.
Muy valiente me parece la narrativa de ELLAS que hace su autor.
Se muestra heredero de su pasado: parte, como varón que es, de la lencería, encamina los párrafos al orgasmo y plantea la revolución. La significada y tan hablada revolución sexual es un hecho aquí y ahora. Dado cuenta el autor de que su musa es una mujer, siente que se le escapa de sus garras, e impaciente y desesperado se despeina. Arrepentido de su actitud, sigue mostrándose heredero de su caduca educación, y le reprocha. Destellos de inteligencia denota cuando le pide una carta con instrucciones. El narrador pide y el que solicita siente en si mismo el vacío, la duda, la necesidad de que le ayuden. Ni hombre, ni mujer, ni persona con gusto sexual elegido es todopoderosa. Nos necesitamos. Por eso creo que debemos buscar el entendimiento. Y el autor lo percibe. Hay crisis entre las personas con pene. Los hombres están alborotados. Ser escritor es lo que tiene: te muestras valiente a riesgo de que alguien te devore. Por eso se es héroe. Porque comunicas libre y tus pensamientos confundidos se expanden.
Fernando R. Ortega acepta que ha sido abandonado, descubre su error y en sus escritos últimos aparecen párrafos profundos, lujuriosos, divertidos, bellos, y con excelente redacción saborea el abrazo de mujer que es su igual, y en su discontinuo vital se deja hasta ser inhalado.

Montada en mi burra afirmé con doctrina y fue porque:

TE LEÍ CON PREJUICIOS, EXPECTATIVAS...
NO FUI "HUMILDE" COMO LECTORA.
ME UBIQUÉ POLÍTICAMENTE.

EL INTERIOR -DEL LIBRO- Y TUYO FERNANDO SON PRECIOSOS.

BESILLOS


Cuentecillo para ti,amigo.

BACALAILLA MAÑANERA CON MI BURRA

Me bajo y me subo de mi burra. Mi burra es vieja. Me mira suplicante y me pide que observe. Acerca su morro, me trinca el vestido y me arrima. Quiere que me suba. Me subo. Mi burra es vieja y testaruda. Cabalgando sobre su lomo me pasea por los lodos. Me enseña la vida. Me aconseja. Ella no quiere que me embarre los pies y me adoctrina. Quiero bajarme. Mis vísceras se remueven por el ajetreo de su paso. ¡Tanto mal me abruma! Me duelen las vísceras. Enfadada con mi burra me apeo. - ¡Estás vieja!- le digo. Tonta.

Mi burra se aleja. La ciénaga me apetece. ¡Vivo de y en ella!

Allá va mi bestia montando a otra; ésta va mal herida. ¿A dónde la lleva? Se me acerca y me lame la cara. Súbete parece que me dice. Me subo y me explica: -Está sorda, ciega, muda e insensible - me afirma. Le robaron el clítoris y la estima. Iba sin doctrina.

Me bajo y me subo de mi burra. Cabalgo entre el pensamiento y la vida. Lujo de mi burra que me deja pasear de vez en cuando sin testaruda ideología.

LITERATURA de blogger: a Iván

Estaba metida en tarea novelera cuando cansada ya, me asomé al blog de Iván Humanes Bespín. Convirtió un comentario que le hice en post.:Lázaro de alas.
Me he enjugado ya las lágrimas y me lanzo.
Las palabras tienen pleno derecho de volar. Despegan para planear sobre las vidas de los que las leen y las entienden. “Dardean” corazones y las libertarias se muestran anónimas al mundo. Matan al autor o autora. Matan al editor. Se suicidan. Los textos crecen, disminuyen, desaparecen o son comentados.
Niego todos mis escritos, querido Iván.
Me asustan.
Convertida en lectora, incluso de lo mío, convulsa dudo. El lenguaje ostenta poder y se entra en una erótica que genera ansiedad (enfermedad). Tanto, que durante años, muchas como yo nos habían dicho y nos lo creímos, que nuestras aportaciones eran “tonterías”. Convertidas en sombras, al menos yo, rumiaba murmurando digestiones interminables de palabras acalladas.
Se me sobredimensionaron las caderas de mujer.
Con mi culo gordo encontré la manera –ésta- para adelgazar. Escribía, escribo y escribiré por necesidad de aliviar alma y aligerar cuerpo. ¡Qué barbaridad acabo de escribir!
Siento miedo, Iván, ¿cuánto mal pueden causar las palabras escritas sin pensar?
Después de lanzarlas al cosmos, me remuerdo por la fuerza y los efectos de su impacto, me desligo de ellas y afirmo: Soy una herbívora vaca rumiante residual y ¿qué más?
Nada.
Tengo una biblioteca por leer.

Literatura en los blog: consumido

¿Por qué cuando sucede algo que deseaba, cuando ya lo tengo, no me satisface? ¿Por qué hasta me insatisface? ¿Por qué pienso que es insuficiente, que el logro es pésimo? ¿Por qué deseo esconderme, ignorarlo y callarlo? ¿Por qué no me gusta? ¿Por qué decido romper lo hecho, separarme de quiénes me ayudaron, desligarme de su recuerdo? ¿Por humildad? ¿Por vanidad? ¿Por miedo?
Me frustro. Siempre me frustro.
El camino hacia un sueño me inquieta.
La inquietud me apasiona.
La pasión me motiva.
El motivo es la creación.
Lo creado orgánico, crece, se reproduce y cuando muere ya no deambula por las veredas en mis paseos. No lo veo.
Al caminar por lo incierto retozo con las ellas –obras- vivas y sin dueño. No caigo. Me sorprendo.
¡Ya está lo creado terminado!
Lo que está acabado es un muerto.
Meritoria de lo putrefacto, al crematorio ha pasado.
Pido que se reencarne. Otro sueño.
Empiezo.

24-sep-2007

Interliteral: I Encuentro de literatura digital

SEGUNDA PARTE
QUINTA REDACCIÓN: FUSIÓN.

Sigo con mi tarea de explicar lo vivido en INTERLITERAL. Sin más remedio vuelco aún vibrando.
La elocuencia, la fuerza, el dinamismo de un discurso nutrido de sabiduría dado por Laura Borrás hizo que:
- Sintiera la modernidad del hecho Literario.
- Percibiera la actitud reivindicativa de lo experimental y lo novedoso: la vanguardia que nos mejora.
- Viera en ella el resultado de miles de “acciones y predicados” no pasivos, pero que, a lo largo de la historia han padecido siendo “sujetos omitidos, elípticos, invisibles”. Ella, Laura, tiene voz propia en este presente con el alcance en el futuro infinito. Es y será una sabia.
Fusión: Muestro gratitud a las madres, abuelas, tatarabuelas, mujeres luchadoras (anónimas) que han hecho eso posible. Y a Laura Borrás, a Elena Lisón, a Laura Cerezo, a M. Luisa Torán, a Soledad Puértolas, a Celeste Ortega, a M. Ángeles Ramírez (...) y a María Malpika. Las Mujeres del Presente.
Más fusión de los tiempos: ayer domingo 23 de septiembre celebramos el septuagésimo quinto cumpleaños de mi padre. Estando junto a los mayores, saboreé la buena suerte de mi tiempo, la vejez de los inventos de cualquier presente y el respeto al pasado, recordando:
- que la primera interconexión descentralizada entre computadoras (ARPANET) se creó en 1969 a manos del Departamento de Defensa de EE.UU, -paranoia-.
- que la WEB (www) data de 1989, -difusión-.
- lo que disfrutaba ante las primeras manifestaciones de video Arte, -vértigo-.
- mi primer video Beta y las eternas discusiones de su futuro, -vaticinios a merced del mercado-.
En fin, con la ilustrada comunicadora Laura Borrás navegué en torrentes digitales literarios y precisamente el hecho de su “mutabilidad” me alisó las arrugas del rostro. Mutable porque tanto la Web 2.0 como los software, evolucionan y caducan. Soportes que son “leídos indispensables” en la Literatura Digital, al igual que los textos antiguos: -cultura -.
Tan sólo hay que preguntarse:
¿Quiero abridme en canal y percibir la Belleza Literaria que en ellos hay?
¿Deseo alfabetizarme digitalmente?
Yo sí.

SEXTA REDACCIÓN: GRUÑIDOS DEL ENTENDIMIENTO.

Chispa.
Salta la chispa cuando se estiran los argumentos buscando la reflexión con humor esperpéntico.
Se huele la adrenalina.
Se debate desde el respeto.
Los escritores y las escritoras que vuelcan textos para que sean leídos deben posicionarse:
- Sobre el reconocimiento de su autoría.
- Sobre si la condición de escritor o escritora será reconocida.
- Sobre la rentabilización de su esfuerzo.
- Sobre los editores, críticos y lectores.
Los indígenas estamos haciendo la red.
Los nativos, los nacidos con ella, serán los herederos.
A los adultos nos toca construir.
Copy¿QUÉ?
Elena Lisón desde la ciencia Jurídica hizo visible el camino.
La “anormalidad” es transitoria. Se espera que los implicados opinen. Participemos en construir la ley para que esta herramienta, que es mundo en sí misma, sea como la deseamos.

22-sep-2007

INTERLITERAL. I ENCUENTRO DE LITERATURA DIGITAL. JAÉN

CUENTO LO QUE RECUERDO Y SIENTO.
PRIMERA PARTE

Jaén, 20 y 21 de septiembre de 2007.

IMPRESIONES INICIALES
Un día mi “profa Dña. Instinta” me dijo: - Ea, que te vas de excursión. Y estate muy “a-ten-ti-ca” que después lo vas a tener que explicar para que todo el mundo lo entienda.
Después de los millones de deberes que hice, llegamos de noche a una preciosa ciudad andaluza, Jaén. Los dos, José y yo, nos instalamos en un hotel céntrico cerca de la Biblioteca Municipal y de una gran avenida ruidosa.
Acostumbrada a escuchar desde la casa de mi pueblo silencioso campanas y “pajaricos”, supe que había llegado a una ciudad y eché de menos “nada”. Eso me gustaba.
Nos citaron el jueves a las 9:30 h. y nos soltaron la noche del viernes. Viví más que un Encuentro –que así se llama- una “apretura”. Muchas horas, muchas ponencias, muchas atenciones, y yo, encantada. Todos y todas eran estupendos. Y todos y todas estábamos abiertos: parecíamos girasoles abiertos al sol de la comunicación, con muchas pepitas y cada cual ocupando su espacio para desplegar con holgura su esplendor.
Siendo una planta que adora al sol, atendí para comprenderlo todo y ahora, lo explico:
Empiezo por el titulín:
1º. No hubo acuerdo para definir LITERATURA. Los sabios expusieron sus tesis; críticos literarios, escritores, poetas, editores, profesores universitarios, expertos informáticos, jóvenes y menos jóvenes hablaron. Y yo digo:
“Si se habla de ella es que sí existe (al menos como creencia)”. “Si hay creador, mensaje y receptor es que es tangible”. Y si siendo persona o bicho, puedo imaginar, escuchar, sentir, emocionarme, sufrir (...) las palabras exquisitas y bellas, es que en ello hay ARTE. Así que elaboren los conceptos los entendidos que para eso les pagan, –toditos tenemos que comer-, y es una obligación vivenciarla, porque somos pensantes.
Es como la libertad, que se siente y no se sabe como explicarla. Y más sabes que existe cuando te falta. Sientes su ausencia y eso es tremendo de malo.
2º Sí aprendí a distinguir entre digital y digitalizada. Literatura Digital es para ricos y estudiados, pues para relacionarte con ella necesitas vivir en el mundo de los adinerados y saber manejar las máquinas. Su futuro pienso que estará en los museos, junto a los cuadros y a las instalaciones y al video arte. Éstos estarán dotados de buenos soportes exponiéndola al mundo. A los creadores pobres y menos tecnificados nos queda el teclado –y porque ya somos modernitos- y la libretilla, para no olvidar y apuntar la juntera de palabras con aspiración a que sean literarias estés donde estés.
La literatura en papel pasada a las máquinas –ordenadores- es lo que haré yo, es decir, literatura digitalizada.
Conclusión: Yo hoy no pertenezco a la elite oligárquica que crea y disfruta con la ¿Literatura? Digital. No tengo acceso a ella. No tengo dinero. ¿Quizá sea propia de la industria, de los Estados Mecenas y de las Universidades y Bibliotecas? Sí, pienso que hay que generarla y hacerla accesible al mundo, -que se conozca-, porque es muy, pero que muy bella.
Nota: ¿Literatura? Digital: Tampoco hay acuerdo sobre lo que en soporte digital es literatura o no.

LA HERRAMIENTA DE LO DIGITAL.
Tanto las Máquinas como la Web están en continuo cambio, evolución; experimentan el llamado “movimiento perpetuo”.
Ambas son como el infinito: diosas. Y el usuario, yo ante ellas, me siento finita y siempre analfabeta.
Establecido el rango jerárquico de poder dado por el saber, creo que estoy ante un modelo pasado, estamental. Siempre iré a remolque de la industria y el aporte que el desarrollo tecnológico del ejército quiera regalar al mundo. Además de mis propios límites, dados por la condición del lugar donde nací, las posibilidades de acceso a esta cultura y mi disponibilidad de tiempo que lo marcará mi trabajo (el que me da de comer), sin olvidar el aporte genético, es decir, mi capacidad de aprender por lo lista o tonta que soy.
Sabiendo que sólo podré aprehender fragmentos minúsculos de su esencia, “comprando” el software que mi bolsillo me permita o craqueándolos, porque los inventos tecnológicos no se difunden libremente por la red, es así como defino mi realidad y ahora puedo hablar de las virtudes de estas diosas globalizadoras.
- Como usuaria me siento libre, poderosa más que navegando, buceando por la Web 2.0 (que es como se llama la que nos llega a casa); bañándome con ella, disfrutando de su jovial frescura. Accedo sin problemas a cualquier tipo de contenido y no quiero que me los limiten.
- Es un medio rápido, veloz; tan rápido como lo permite la capacidad del SERVIDOR. Y tan libre como los filtros que le pongan a éste.
- En la 2.0 puedes ser dador, creador y/o ladrón.
- Y para participar en el mundo de las rocas, el agua y el cielo es requisito obligado estar presente en la Web. Ser visibles en este nuevo medio.
- Es innegable su capacidad de incidir en el mundo para mejorarlo o para destrozarlo. Y es ésta la razón que me preocupa: si yo lo sé que soy una pelusilla enganchada a todo lo que me hace sentir que estoy viva, estoy completamente segura que los dueños del capital también son conscientes de este hecho. ¡Con lo poderosos que son!
Y me pregunto, porque estamos en el momento de la eclosión de esta revolución, ¿no será que la definición de Web libre tiene caducidad? ¿No será que sólo esperan el cómo y el criterio de venta para ponerle las cadenas?
Ser creyente a ciegas de estas diosas (la Web 2.0 y las futuras que venga) es fundamentalismo.

TERCERA REDACCIÓN: EL ESCRITOR Y LA ESCRITORA.
Separo los géneros pues separo los mundos: el de la red y el otro que te alberga; donde hay personas, fauna, flora, mares y contaminación. Donde las injusticias son permanentes a lo largo de los siglos de la humanidad. Donde se crían mis hijos. Del cual me siento responsable si no pretendo mejorarlo y si no asumo la cuota de culpabilidad de los desastres que suceden por consumir mundo de ricos.
De ambos se afirma que están en continua evolución, pero yo para poder “ser en el presente” necesito “agarrar”.
Descripción de Foto Fija: lo cotidiano.
Madre con dos niños vestidos y aseados sirviendo el almuerzo. El habitáculo dispone de techo y los platos de comida. Uno de los niños tiene una pequeña heridita en la mano desinfectada y curada. El otro está haciendo los deberes. Se observa que el equipo de música está prendido (su luz roja está iluminada). Cerca de los platos dispuestos sobre una larga mesa hay un viejo equipo informático, -muy usado-. Sobre una esquina de la mesa, las facturas del banco. Mientras la madre sostiene una bandeja, su mirada se dirige a las facturas. Parece que suspira. Hay movimiento en las figuras humanas; gestos de alegría.
Pié de foto: Hoy hemos comido, reído, estudiado, trabajado (...).
Agarrado el presente, me ubico como escritora que se bien relaciona con el mundo Web.
Vuelco y regalo textos literarios.
La Cultura debe ser de libre acceso.
Los escritores/as deben pagar facturas.
Solución salomónica: ser funcionario.

CUARTA REDACCIÓN: BAÑÁNDOME CON LA SABIDURÍA REGALADA EN INTERLITERAL.
Supe de las virtudes y del cansancio de un blogger gracias a que Santiago Roncagliolo, con su agradable voz y su actitud embaucadora, narró su experiencia.
Me enseñó:
- Que un cuaderno se mantiene porque se escribe a diario; que el ritmo y la velocidad son características que encharcan lo literario. Que ésta es la razón por la que hay veces que no se puede ser interesante y que hay días en la que se escribe obligado.
- Que las particularidades de este nuevo género narrativo son las siguiente: se narra en primera persona, con voz propia, sin rigor informativo, con libertad de movimientos, hipertextos y sometido siempre a la INMEDIATEZ de las respuestas (comentarios), la llamada interacción instantánea... Y es de libre acceso y gratuito.
- Deja claro que un blog no es un periódico.
- Etc.
Y yo me pregunto: ¿Tan intensa es la erótica de un blog que engancha al escritor? ¿La química que se genera en el cuerpo de un blogger es la misma que la del orgasmo?
Tendré que comprobarlo.
Sé que siempre me gustó montarme en la montaña rusa, hacer parapente o vela (...).
También sé que debo aclarar la garganta cuando me arrojan malas críticas. La adrenalina mediterránea me juega malas pasadas y respondo con acritud.
Hacer blog interactivos merece mucho respeto. Debe ser muy, pero que muy difícil si en los mismos te distancias como escritor de la morbosidad que nutre las sobremesas de los hogares y las madrugadas de los solitarios pajilleros.
Sí. Sí es Literatura. Es nueva literatura. (categóricamente afirmo y después dudo: conflicto cognitivo).
Detrás de un buen blog pienso que hay un magnífico escritor(a).

21-jun-2007

cultura para todos

No sé de qué manera se debe conciliar el derecho de un/a trabajador/a de las letras -escritor/a- para vivir dignamente de su trabajo, con el derecho que tiene cualquier ciudadano/a al acceso a la CULTURA de forma gratuita, a leer sin que deba comprar libros, a estudiar sin que para ello deba invertir grandes sumas de dinero en matrículas y textos, y a acceder a la formación en cualquier momento de su vida... más sabiendo, que la constante en este mundo es la pobreza.

¿Quizá las respuestas la tenga la figura de un ESTADO MECENAs?

Dedicarse en exclusividad a la literatura, editar libros, distribuirlos ... es costoso...

¿Hay alguién más que se sume a una propuesta de cultura de fácil acceso y gratuita?

Conozco, a través de este medio Web, que hay colectivos trabajando desde hace años... pero, ¿Y los dueños del capital? ¿No se animan?. Venga, hagamos "un poder", como se dice en Málaga.
silvia lázaro

19-jun-2007

narrativa andaluza contemporánea

PRINCIPIO DE LA NOVELA
"ENTRAMADOS VITALES"
CAPITULO 1
Ecuación de GEORGE DAVID BIRKHOFF 1928 VALOR ESTÉTICO = CANTIDAD DE ORDEN : COMPLEJIDAD DEL ARTEFACTO
Entramados vitales se resuelven con ecuaciones simples para un abstracto matemático, un filósofo o un músico, pero en esta historia se vio implicado un ser romántico que huía de los números porque no entendía de incógnitas ni de potenciales y que fue el que tejió activamente la red. Este ser estaba obsesionado con evitar recordar fechas, horas y datos numéricos, sin embargo le asomaban compulsivamente vocalizándolos rápido ante sus amigos que lo soportaban estoicamente porque era lo que se dice una buena persona, amable, comprometida, divertida y una interminable lista de calificativos de valor. Y así cansinamente se expresaba: .../... CONTINUARÁ

silvia lázaro díaz

narrativa andaluza contemporánea

PRINCIPIO DE LA NOVELA
"UN HELICÓPTERO RONDA MI VENTANA"
Un helicóptero ronda mi ventana: Durante las dos últimas semanas y casi todos los días, desciende y se acerca a mi terraza de un segundo piso con vistas maravillosas; se suspende gruñendo. Salgo a su encuentro y entonces el artefacto se aleja de mi territorio, despejándose el paisaje marinero que acostumbro ver: Montañas moribundas reventadas por la dinamita de industriales ambiciosos y que en su día se refrescaron bellas en la orilla del mar.
.
En el valle, al pie de la fábrica, ahí se muestra orgullosa y cuidada la cortijada, testimonio que evidencia quién era la familia de poder de esta villa marinera. Alrededor de ella, restos de plantaciones de olivo, apenas cincuenta arbolillos enfermos, indicio de que las tierras de secano se cedieron y vendieron por cuatro perras a especuladores y en ellas brotaron en vez de alcachofas (alcauciles), urbanizaciones de adosados, cementos comerciales, lenguas de asfalto y muelas de diseños arquitectónicos donde viven los más ricos. Las vistas desde mi terraza, masticadas por los tiempos que corren, aun conservan pinceladas de obra maestra. Y mi pueblecillo recobra la calma cuando el dichoso helicóptero se aleja, quedando libre mi ventana. A nadie le llama la atención este hecho.
Los sin cara que manejan el artefacto maniobran simulando controles policiales de cuidado de la población: tráfico, incendios, costas, llegada de pateras y /o estupefacientes, pesca ilegal. Pero no. Ellos fingen trabajar y me están espiando. Creo que he dado motivos para poner nerviosos a... Mi barriga de embarazada crece. Quizá esta historia no llegue a publicarse porque nadie se la crea y pese a ello, siento el impulso irrefrenable de escribirla y pienso que es importante que al menos, mis descendientes, la conozcan, si es que muero.

silvia lázaro días

narrativa andaluza contemporánea: micro-relato

Me “cabrea” la torpeza y si procede de mí, más.
Debo medir estas reacciones, pues al igual que un estornudo me obliga a cerrar los ojos,
cuando me siento torpe sufro: no veo el horizonte.

Línea distante que siempre se aleja; lugar donde bailan los muertos.
Quiero el agua, la tierra, el aire y el fuego. Lo quiero porque estoy viva y el horizonte me lo recuerda: VIVA

silvia lázaro díaz

narrativa andaluza contemporánea: micro-relato

En los jardines

Esta noche tuve un sueño.
Dos seres huían de sus vidas, se separaban.
Otros dos seres los esperaban, también perdidos.
Lápidas en los jardines.
Cuando me desperté supe que me gusta vivir y no me importa morir, pero cuando suceda, seré quemada.
Sin lapidarme.

silvia lázaro díaz

narrativa andaluza contemporánea: micro-relato

Tumbada pensé
Tumbada pensé: si en alas de la tolerancia y la libertad, la educación da cabida a saboteadores que sistemáticamente violan el respeto y el interés de los presentes, a la larga y porque el hábito de la cotidianidad los acostumbra a saberse y sentirse poderosos e indemnes, lo que estamos generando son personas totalitarias, germen de dictadores y maltratadotes.

silvia lázaro díaz

18-jun-2007

a Gabriel García Márquez

Si los que aprendimos a disfrutar la literatura contigo pudiéramos regalarte segundos de vida… Sr. Márquez, serías inmortal.
Deseo que te cures, amigo
Firma: Silvia Lázaro

Nunca lloro -no tengo tiempo-, pero hoy que sé que tu arrancada la tienes detenida, querido Don Gabriel, me ha entrado congoja de esa que te encoge y necesitas que alguien te abrace.
Nunca lloro -prefiero reírme de mi-, pero hoy que sé que a tu pluma se le agota la tinta, querido Sr. García, me ha entrado una pelusilla de esa que te pica la nariz, te enfadas y gritas.
Nunca lloro, pero hoy sí lo estoy haciendo, Sr. Márquez.
Sé que eres eterno, por tus letras, y eso no me da consuelo.

Un besillo muy fuerte para ti, don Gabriel García Márquez

de silvia lázaro

10-jun-2007

mariposas blancas. 2004. silvia lázaro

Nota de la autora: este fue el primer relato que escribí para que otras personas lo leyeran.
Nº Registro: 136379 Solicitud MA-52-06
Relato escrito en diciembre de 2004 y presentado a distintos concursos pendiente de fallo.


MARIPOSAS BLANCAS

SOBRE EL CORAZÓN DE ALGUNAS MUJERES QUE SE PINTAN LOS LABIOS.


Hoy, le he dicho a una amiga que era el año de las mariposas y me ha contestado:
- Quizá sea que sólo tú las veas.

Sí, veía mariposas blancas todos los días: paseando por la playa, por las calles de mi pueblo, en la ciudad, hasta revoloteaban atrevidas cerca de mi coche, condujera lento o deprisa. Ellas, bellas me rondaban, suaves se asomaban a mi vida mostrando su efímera existencia, llena de movimiento, libres y buscando el sol.
Sí, veía mariposas blancas en época de frío y no estaba loca. Sólo debía salir de mi encierro y dejarme sorprender, seguir el aliento de vida que perdura pese a penas, enfermedades y reveses, estuviera en blanco o en negro, estuviera como estuviera.
Miré solícita a mi amiga, rogándole un instante de comprensión: pretendía deslumbrarla con la visión del vuelo de alguna mariposa, aunque no fuera blanca; pero otra vez me confundía, lo inesperado llega en los momentos de cesiones del alma y del corazón, cuando estas abierta, frágil y sin corazas, cuando desarmada, te sientes analfabeta y sabia.
Cesiones que te convierten en mágicos los instantes, que te cambian el rumbo y actúas por intuición, sin que ésta responda a lo real, a lo válido. Aparecen en el discontinuo de la vida, cuando la línea se segmenta y caes en el vacío, transparentando la verdad, el verbo, el verso...
Comencé a jugar con las palabras, aliviándome en el placer que ello me provoca, mientras ella, mi querida amiga, me escuchaba:

El verbo juega con el tiempo confundiendo los instantes.
El tiempo juega con el verbo confundiéndote en un instante.
Me confunde el verbo cuando juega con el tiempo.
Un instante del verbo jugando cambia la vida.
Te juegas la vida si no vives los instantes a tiempo.
Quizá confundiendo instantes encuentres al verbo.

-¡Por Dios!- exclamó ella.
- ¡O por el Verbo!- le contesté.

Reímos... sin dejar de pasear a orillas del Mediterráneo, contemplándolo atraídas por su amplitud... Esperando el amanecer.
Con frecuencia nos citábamos a esas horas, impropias, según algunos y excitantes para nosotras, pues, nos permitía vivir espacios de realidad poco comunes.
Conversábamos con placer. El tema nos lo daba el fluir de la mañana, sin pretensiones. Nos queríamos y deseábamos lo mejor para cada una. Daba mi vida por estar allí cuando me llamaba... Un ratito con mi querida amiga era inspiración.
¡Nos acompañaban los insustituibles! Poquitos y muy personas:
Cruzábamos saludos con “curritos” recién duchados, con borrachos sudorosos, que nos miraban de reojo y cerraban sus ojos brillantes al deleite de un trago de su néctar, con insomnes, vespertinos deportistas y enamorados.
- En este mundo cabemos todos y todas- me dijo.
- Hasta la pasión, amiga. Fíjate cómo esa pareja se besa...
Parecían enamorados. Besaban con pasión, sin esconderse, valientes... y la ternura de sus gestos, desde la lejanía, evocaba al amor. ¡Belleza! Eran los colores del despunte del día. Poco nos importaban sus motivaciones y la verdad de sus actos.
Pensaba en voz alta acerca de los besos. Le hablé de lo que escuché a un tabernero decir a una mujer mientras desde la barra se sentía amo y señor de su feudo. Ella le lloraba porque un borracho le había besado y él le dijo manteniendo las distancias:
- Haberle preguntado, mujer: el beso que me diste ¿para qué fue?- .
Recordé mis últimos besos, recitándole el poema que le escribí a mi amante vagabundo perdido en él mismo,... adorándose.

- PARTE I-
TE JUEGAS LA VIDA SI NO VIVES LOS INSTANTES: BESO DE VAGABUNDO

Peso de los años que te hacen vago. Anclas en las costumbres, encadenado. Y mueres más que vives, tú..., naufrago en el cambio ¡Por Dios, por Dios, bésame ya, por Dios! Haré tu Dios mi Dios aunque no crea: MENTIRÉ. Si Dios es verbo, háblame. Mi cuerpo sentadito frente a Noctiluca, piedra, la estatua luna, se quedó sin sombra. Y llegaste. Ríos con ojos de desprecio provocaron el llanto de la fuente que bañaba a la diosa. Harta de vivir escondida en su cueva, tomaba el sol sin ceremoniales ni ofrendas, olvidando sus tesoros. Y me besaste.- No me llenas, no me llenas. Ni siendo moro, ni judío, ni cristiano, ni mi igual: frívolo pagano. Entre la tierra y el cielo hay semillas, ángeles y muertos. Yo, semilla ¿Y tú? ¿Ángel muerto?
..........................................................

Reímos de nuevo... y esta vez por la grandeza de la vida y de lo que disfrutaba con mi genial vagabundo, que le faltaban dos palmos para tocar el suelo o como decía mi tía: más de un hervor.
- ¿Te acuerdas del Don?- le dije conocedora de la vida de mi amiga.
El Don había sido su marido durante largos años. Pertenecía a su pasado más remoto. Cuando muchas de nosotras adoptamos el papel de idiotas, asumiendo la modernidad por vena, la revolución en lo externo... y sufrimos al macho..., ciegas del momento histórico de cambio y adoctrinadas con palabras que se desparramaban burdamente en la convivencia.
Ella me contestó:
- De él recuerdo dos instantes, dos besos...

- PARTE II-
DE CÓMO EL VERBO JUEGA CON EL TIEMPO FUNDIENDO LOS INSTANTES
PRIMER BESO RECORDADO
Amanecía en Málaga... y yo bostezaba... cansada de caminar por las calles de mi divina ciudad, con mis sentidos saturados de tan prolongada noche de desenfreno con el Don: vicio, disputas, bromas y mucho movimiento. La velada para mi marido había sido perfecta: “tapeo”, cine, copeo y baile. Llevábamos haciendo lo mismo durante años, porque así era como le gustaba vivir a la gente de bien la noche. Me aburrían enormemente los incentivos ofertados por mi pequeña provincia en los 80. Máxime, habiendo vivido el amanecer en California. Allí conocimos a un perfecto anfitrión que nos contó su vida ajustada al sueño americano y con nuestro espectacular coche de alquiler, nos mostró las interminables avenidas de Los Ángeles y las entrañas del barrio chino, el mexicano, el negro... El californiano tenía acceso a todo.
Esa noche me sentía especialmente triste y como siempre hago me mecía con desconsuelo al tararear la letra del joven Neil y su Heart of gold: Quiero vivir, quiero dar...decía la canción.
Dicen que los locos se mecen y si coincides con tu loco en el balanceo ves al Verbo, sintiendo el eterno vaivén. El Don no era mi loco pero vivía con él.
Sí, I`ve been to Hollywood- como en corazón de oro, y en ese momento estaba “casada” por las manos del Don abrazando a un esquelético árbol en actitud...¿romántica?.
Él me hablaba de la belleza que había en mi cuerpo deteriorado por la noche, de mis ojeras, del despunte de mis primeras arrugas... se mostraba emocionado y puso a la naturaleza como testigo de nuestra unión: el árbol.
Tomó mi mano fría y la apretó inmovilizando mi meñique.¡Pobres dedos encarcelados!. Ni al más pequeñín le permitió desplazarse libre por la palma de su mano. Eso al Don le ponía nervioso.
Me dijo complaciente mientras paseábamos hacia la playa si sentía su calor, su cariño, si era feliz... Demasiado amoroso- pensé; quería decirme algo sin saber cómo empezar. Nos interrumpió un señor preguntándonos la hora que me recordó al californiano. Ni miré mi reloj... acostumbrada a que el Don hablara primero y esa vez no fue menos: contestó con su voz carrasposa, mientras yo, permanecía en recatado silencio.
Ya en la playa nos sentamos alejados de la luz de las farolas, cara al mar y me besó apasionadamente.
Yo tiritaba de frío, comunicándole un confundido vibrar amoroso entre sus brazos que le indujo a preguntarme por qué lo amaba. Acepté sus besos impregnados de lástima enmascarada de deseo y de culpa. El susurro melancólico de Neil Young había penetrado en mi cuerpo reencontrando al extranjero que tenía acceso a todo: ser lujurioso, capaz de trasformar en excitante cualquier parte de su cuerpo, que la casualidad o la intención rozaran o al Don o a mí.
Y la intención de los besos se confundieron en el amanecer, pese a que sabía que el Don no encontró un instante para hablarme de dónde estaba su corazón. Tenía otra novia y yo lo sabía.
Nuestras risas se apaciguaron cuando le pregunté por el californiano.
- Vendía sus ilusiones buscando sexo con nosotros, y quizás creyera que nos había convencido, pero su sorpresa fue mayúscula cuando lo excluimos al terminar la noche. Nos preguntó la hora y se fue con la sonrisa de político en campaña electoral.
- ¿Y el segundo beso?

- PARTE III -
DE CÓMO EL TIEMPO JUEGA CON EL VERBO CONFUNDIÉNDOTE EN UN INSTANTE: EL BESO QUE TRAICIONA
Por favor, no me mates. Si muero, aunque sea de desamor, no puedo volver a empezar.

La crisis de pareja se había resuelto convencionalmente, es decir, a través de lo externo, los llamados proyectos comunes, actuando de mediadores el banco y las deudas: compramos una bonita casa de nueva construcción, sueño que nos mantenía comunicados y ocupados y como nuestros gustos se parecían, el diálogo surgía con fluidez en torno al futuro hogar.
Decidimos que una vez mudados me embarazaría.
Esa mañana sonó el teléfono... y raudo el Don respondió con el tono afable de siempre. De inmediato bajó el volumen de su voz hasta hacerla inaudible. Me embargó la curiosidad, la cual hizo que me asomara haciendo ruido, sin traición, para ver la expresión de su cara. Tenía los ojos lagrimosos y al verme colgó el auricular sin trámite alguno de despedida, a la par que se levantó del sillón y me empujó. ¡No me lo podía creer! Pregunté tímidamente quién había llamado y me mal contestó que el californiano. Entró en el dormitorio y escuché el chirrido del cajón de la cómoda donde guardaba sus documentos importantes y sus secretos más preciados. Nunca se lo curioseé; incluso en los periodos más sangrantes de supervivencia de la pareja, me reprimía..., para evitar que mi imaginación se desbocara ante objetos que no le encontrara una explicación razonable. Es mejor no saber si para ello se actúa con bajeza- así pensaba.
Me dio un beso de mañana y advirtiéndome que iba a llegar tarde a mi trabajo, se marchó canturreando.
No trabajé, y pasé tiritando horas hundida en el sofá junto al teléfono. Sólo reaccioné cuando escuché su estridente ruido. Saltó el contestador. Era el Don, que con voz melosa me avisó de que llegaría tarde. Fue tan breve su mensaje que, cuando quise responder, ya había colgado.
Hice mi maleta y ya duchada y guapa, con los labios pintados, me marché para no regresar más.
· Pues, a mí el Don me contó otra cosa- le dije ya sin reír.

- PARTE IV-
UN INSTANTE DEL VERBO JUGANDO CAMBIA LA VIDA: LO QUE EL DON VIVIÓ

Me dijo que esa mañana llamó el californiano y como respondió a voces bajó el volumen recordando lo que tú siempre le decías: - Por teléfono puedes hablar incluso más bajo de lo habitual.
Me dijo que le había entrado en los ojos algo de crema de colágeno que se unta para protegerse la cara y que sin saber la razón, el californiano cortó la comunicación, momento que aprovechó para terminar de acicalarse buscando sus nuevos calcetines de seda en el cajón de la cómoda. Al pasó, tropezó contigo y notó que estabas extraña. No le dio importancia y se lo achacó a los embolados que montas en tu trabajo.
Me dijo que se sentía pletórico y alegre porque era viernes y se marchó feliz, pero el día se le truncó por los múltiples problemas que lo agobiaron de tal modo que cuando terminó su jornada decidió despejarse un rato recordando esta vez a su madre que también siempre le decía: - Ante tu mujer, un señor de buen humor.
Me dijo que te había avisado de su tardanza y que al regresar a casa se vino abajo al ver que estaba todo revuelto y entonces pensó que tu guerra de géneros se hacía patente en las rutinas y que el desorden era proporcional a tu desánimo.
Me dijo que te esperó y que comenzó a preocuparse cuando vio que faltaban tus cosas.
No entendió por qué lo abandonaste.

- PARTE V-
¿QUIZÁ FUERA PORQUE CONFUNDIENDO INSTANTES SE ENCUENTRE LA VERDAD?

En esta ocasión, fue mi amiga quien me miró solícita rogándome un instante de comprensión y me contestó: - Había dejado de reír.
La simpleza de su respuesta me sorprendió. Entonces le conté los besos que recibió una mujer de campo que tuvo que casarse de urgencia dando a luz mellizos y que aun hoy cuando le preguntas afirma: - Mi novio me besaba y me apretaba y más me besaba y más me apretaba y no pasaba nada, así que virgen y gorda me casé y parí a mis dos hijos y de igual manera más tarde vino la niña -.
Reímos y nos despedimos hasta el próximo amanecer.
Mis pies en movimiento avanzaban disfrutando de la simpleza de su respuesta. ¡Había dejado de reír! De disfrutar, de encontrar el discontinuo que te muestra la verdad, que vuelca el alma sobre ti misma derramándose en los que quieres o en los que te encuentras, compartiendo lo guiños que en la vida están, que reconfortan llenándote de emociones liberadoras.
¿En qué instante vio la luz? Motivos aparentemente reales no sustentaban la decisión de marcharse para siempre, de alejarse de aquel hombre con el que tenía de todo, hasta sueños.
La idea del embarazo como mujer te amarra al sistema sólidamente, es animal, te sujeta al suelo para que lo externo no interceda desfavorablemente en la crianza de seres a los que ya amas incluso desde la ilusión. Es tierra y agua que busca aire limpio, barro que construye hogares sencillos de vivir, seguros y cálidos. Que despeja las asperezas y te convierte en un ser activo, capaz de mantenerte trabajando durante horas sin dejar de reír. El cansancio incrementa el amor a ellos. Te sientes en unión con la naturaleza, perpetuándote, aproximándote a lo eterno.
Ella se marchó para siempre porque había dejado de reír. ¿En que instante lo decidió? ¿Cuándo dejó el mensaje el Don? ¿Ese fue el instante?
Se había quebrado la confianza, habían aprendido a mentir juntos, a evitar la verdad, a tomar los atajos fáciles, los menos costosos para su alma. Estaban contenidos en minúsculos dedales de hormigón, incomunicados. Para encontrarse debían salir de ellos, ascender, descubrirse. Pero eran seres de distinta especie. Animales con apetencias dispares que se devoraban al encontrarse. El tiempo de caminar juntos en armonía se había acabado o quizá nunca existió. La noche los juntó y el ímpetu de sentirse jóvenes, capaces de realizar movimientos rápidos, de promover cambios con prontitud los hizo fuertes y agresivos. ¿Fueron las palabras del Don? El Don era normativo y axiomático, suave en el proceder y compraba las parcelas de vida en función de la seguridad vital que le ofrecía: camisas planchadas, mujer propia, trabajo seguro, amistades sin complicaciones que le garantizaran la diversión o dispersión en su tiempo de ocio. No, no fueron las palabras del Don. No.
Seguro que ella dio el salto al discontinuo y se detuvo para contemplar su existencia. Encontró el momento de su marcha en la confusión de los hechos, en los errores de interpretación de los gestos. No hubo voz melosa, ni tropezón, ni lágrimas encubiertas, ni búsqueda ansiosa en el cajón del Don. Lo evidente, lo obvio, el razonamiento inductivo falló. Saltó al abismo entregándose y descubrió la verdad, percibiéndose así misma transparente, liviana, suave, vencida.
El concepto de lucha diaria se le desvanecería, el proyecto de vida con su pareja se iría al traste sin sentir atisbo de humillación, ni pérdida. Buceó asida de la verdad disfrutándola. Conocería la felicidad. Rostros sin cuerpo, plácidos y sonrientes la acogerían sin buscar recompensa. Era la dimensión del estar, del existir, de la expansión del alma. Vio la luz gracias al error.
Un sonido estridente la sacó del discontinuo sintiéndose viva, por eso se arregló, se puso guapa y se marchó. Dudó cuando quiso coger el auricular, sin embargo, su tardanza, ella misma, fluyó rompiendo el amarre a una comunicación hueca. ¿Cómo podría explicar lo que había sentido, visto, vivido? No la entenderían.
Mis pensamientos pintaron su imagen y la vi desplazarse ágil y delicada, sin pretensiones, llena de movimiento, libre y buscando el sol.
Ella era una mariposa blanca capaz de sorprenderme reencontrándome con la belleza, la bondad y la verdad. Había descubierto su esencia. La enfermedad y el deterioro progresivo de su cuerpo, hasta extremos inservibles, realidad dolorosa, no disminuían su grandeza. Mi amiga era una mariposa blanca. Observé mis alas aún turbias y sucias por el ímpetu que me caracteriza y desee caminar.

Los pies en movimiento avanzan y sobre ellos estoy. Desde entonces invento los días mientras paseo. Y se me apacigua el genio. Y lo que contemplo me deleita. Y creo en la vida. Y encuentro belleza.

Cursillo prematrimonial. 2006, silvia lázaro

Yo y mi novio, perdón, mi novio y yo habíamos decidido vivir juntos y por motivos que no compete explicar nos mudamos a una localidad alejada de la nuestra y cercana a Sevilla, la capital.

Ambos estábamos ilusionados con abandonar la tutela familiar y crear una claves comunicativas y de relación que pensábamos que eran más divertidas y mejores que los anticuados patrones clásicos de madre que espera en el hogar con jornada laboral que nunca termina y padre que aporta y se siente con el derecho de ser el que ostenta la autoridad familiar.

En fin, jóvenes e impulsivos, recogimos los bártulos y como teníamos formación suficiente para emprender actividades laborales con independencia del lugar en donde viviéramos, nos fuimos a las montañas, a un pueblo bien comunicado en su más amplio sentido de la palabra.

Disponíamos de unos ahorros que tras dos años de trabajos forzados habíamos juntado para poder alcanzar nuestro sueño y disponer de ellos como entrada para una primera inversión.

La existencia de este curioso lugar y de nuestra futura residencia -casa vieja con parcelita- la supimos gracias a un foro de la red y a través de él contactamos con un vecino de la villa que nos acogió los primeros días.

Llegamos a mediados de agosto, con la plasta de calina sobre los hombros y la mayoría de la población de vacaciones, menos su alcaldesa, la cual fue la primera persona que José, nuestro anfitrión, nos presentó.
M.ª José ejercía de juez en Sevilla y accedió a la alcaldía con mayoría absoluta sin apenas hacer campaña electoral por su tan valorada reputación y respeto, ambos adquiridos porque hacía apenas siete años en su casa montó una especie de academia gratuita especializada en CURSILLOS PREMATRIMONIALES.

La sutileza con la que nos condujo a su terreno denotaba el poder comunicativo de la jueza y el proceder justo y sensible con el que nos interrogó sin que percibiéramos sus convicciones sobre la institución pareja o matrimonio -que a efectos legales son prácticamente conceptos de uso similares- nos llevó a que dos días después del primer encuentro iniciáramos sus populares cursillos prematrimoniales a las once de la mañana en el salón de su casa.

Sentados sobre un cómodo sofá mi novio y yo esperamos a que nos trajera el primer documento de trabajo: un cuestionario que pretendía averiguar las razones de nuestra unión y las capacitaciones para ser autosuficientes en las rutinas de vida. El segundo documento versaba sobre nuestros proyectos como individuos. El tercer documento nos descubría a nosotros mismos la capacidad de resolución y la bondad de la estrategia seguida, es decir, grado de tolerancia razonada, a través de tomar decisiones ante situaciones difíciles. Un cuarto documento era relacional, debíamos hacer corresponder determinados conceptos con definiciones parecidas y con trampa, las cuales teníamos que discernir. Y un quinto documento trataba sobre el grado de conocimiento de la ley contractual matrimonial y de parejas de hecho.

Casi no hablamos y ella se quedó con los documentos cuyas respuestas habían sido dadas en secreto y con la prohibición expresa de comentarlas en ese lugar o en la privacidad de la pareja, para ello nos hizo jurar como buena juez ante algo que la pareja, es decir, nosotros, considerábamos sagrado. Y esto fue: -Nuestro Amor-

Tres días después nos citó a la misma hora y su actitud cambió radicalmente. Ante nosotros teníamos a una auténtica letrada: seria, amable, extremadamente educada, serena y atenta. Inició la sesión argumentando lo siguiente:
- Llevo trabajando bastantes años en juzgados de familia y creo imprescindible que sepáis que desde la distancia afectiva que se me impone por mi profesión, en múltiples ocasiones he experimentado grados intensos de malestar e indignación ante situaciones en las que he tenido que modular y fallar: sentencias que he llorado en soledad por impotencia ante la interpretación de determinados aspectos de la ley, el aséptico comportamiento de algunos fiscales, la complejidad moral de los abogados, la idiosincrasia de determinadas parejas y la trasformación maléfica que padece cada miembro ante la adversidad.
Afirmo ante vosotros que no he abandonado por mis convicciones y por la creencia de que la vida en sociedad debe disponer de instituciones que tiendan a que progresivamente la justicia se generalice y sea extensible a todos por igual.
Y superé la crisis instalándome en mi pueblo y llevando a cabo esta experiencia que, sin pretensiones, desearía que se expandiera con igual rapidez que los electrones por sus conductores.
Empiezo:
Debéis saber que cuatro de cada diez parejas se separa.
Que tres de esas diez ni se lo plantea porque se acostumbra a vivir padeciendo.
Que sólo tres de las diez que se formalizan perviven sólidas y con niveles de felicidad satisfactorios.
Por lo que si consideráis que seréis capaces de pertenecer a ese treinta por ciento que perdura, os doy la enhorabuena y ese es mi deseo.
De otro lado y se debe decir que la insatisfacción se instala en el resto -explicado está en los porcentajes sensibles de fluctuar-. Por lo que es de razón que os siga narrando:
Un día conocí a una maestra de infantil muy ilusionada con su proyecto educativo pero, cuando lo intentó encajar en la realidad de los peques se tropezó con lo evidente: antes que nada debía enseñar a sacar punta a los lapiceros. Así están las leyes cuando buscan su acomodo en lo social.
Pues bien, hoy hay más muertes definidas como pasionales –discutible el concepto- de mujeres en proceso de separación que las acaecidas en manos de los terroristas; ha habido periodos que una por día. Y lo grave es que ambos sectores se indignan por la situación, a lo que yo arguyo y apunto que la causa es la falta de información y conciencia del hecho contractual.
Vosotros queréis iniciar un proyecto conjunto, pues sabed:
- Que este contrato no es sólo de amor, si no mercantil.
- Que si hay equidad y holgura económica, apenas hay problemas en su disolución.
- Que los trámites se complican cuando uno de sus miembros no trabaja, pues ha de mantenerlo el otro en caso de separación, si no surge otro acuerdo.
- Que lo invertido en la convivencia generará beneficios y deudas compartidas, por lo que no debéis olvidar ajustar bien las cuentas.
- Que la dote que cada cual lleva es suya al igual que las herencias, indemnizaciones y regalos que los avatares de la vida ofrezcan. No es así los premios obtenidos por juegos promovidos por el Estado, que se considerarán gananciales de la pareja.
- Si tenéis hijos sabed que la custodia por lo general se concede a la madre y puede compartirse o cederse si se acuerda o dictamina, pasándose a estudiar cada caso con detenimiento.
Bien, tú, hombre, que sepas que éstas son las condiciones de la acción que inicias y en caso de separación o divorcio a esto te comprometes y si los motivos que generen la ruptura son innombrables por lo desagradable de su naturaleza, nunca podrás decir que tu compañera abusa:
Primero, porque la realidad social hace que sea el varón el que tenga mejor empleo y le dedique mayor número de horas a la promoción en el mismo. Realidad que está cambiando lentamente, pero se da de hecho, en detrimento de las tareas a las que le toca ocuparse la mujer: hogar y crianza, más trabajo remunerado si tiene la suerte de encontrarlo o mantenerlo tras parir. Esta situación también evoluciona pero al ser la generalidad hay que compensar a quien parte de menos.
Y bien, tú, mujer, que sepas que éstas son las condiciones de la acción que inicias y que en caso de separación o divorcio, el Estado te amparará, pero exhortando a tu dignidad como persona nunca podrás abusar de tu compañero:
Primero, porque en caso de estar empleada -si no hay un acuerdo serio en el seno de la pareja- deberás abandonar antes las obligaciones en el hogar que el trabajo e inmediatamente presionar a tu compañero si se niega a compartir hogar y crianza. Si el Estado en que vivimos se define como moderno y no discriminatorio y hay una lucha organizada en pro de la equidad de las féminas, no es de ley que te acomodes en posturas machistas como excusa para conservar tu pareja: debes estar activa.
Por lo que a ambos os digo que debéis dejar claro y por escrito los acuerdos que competen a las rutinas y distribución de tareas; ese será el documento que de fe de vuestros compromisos, ojalá frente a la ley, pero al menos frente a vosotros mismos.

Estupefactos recibimos un primer sobre que contenía el primer cuestionario y una hoja adicional con los resultados de coincidencias y disparidades.

A continuación, M. ª José nos dijo:
- Hablad, comunicaos y llegad a acuerdos. Y pedid una cita para la próxima sesión del curso cuando asentéis vuestras conclusiones por escrito. Esto viene a ser como sacar punta a los lapiceros para los peques.

Resultó que tardamos más de una semana en acudir de nuevo, tiempo en el cual no parábamos de hablar y comentar las curiosidades observadas en los cuestionarios:
Ninguno de los dos sabíamos de cocina de olla, ni quitar manchas, ni planchar. A ninguno nos gustaba bajar la basura ni limpiar los cristales. Ambos éramos de naturaleza desordenada y coincidíamos en que para poder ofrecer nuestra casa a otras personas, debíamos al menos cumplir unos mínimos higiénicos cuya definición de concepto era dispar. Variaban también los tiempos de ejecución de tareas que cada cual había previsto, resultando que uno de nosotros era el triple de eficaz en función del tiempo que el otro. Además, el momento en el que se debían ejecutar las tareas también suponía un problema: a uno de nosotros le daba igual, lo supeditaba a las ganas que tuviera sin tener en cuenta que el momento de recibir a los amigos estaba previsto que fuera por la tarde, donde todos coincidíamos con nuestro tiempo de ocio. El otro creía que si se creaba un hábito en su ejecución se mejoraría la calidad en la relación y pensaba que era necesario ejecutar en determinados momentos del día y elegir un día de la semana para profundizar en las tareas domésticas.

Largas horas de discernimiento para generar esta simpleza de documento:
- Cincuenta por ciento de reparto en lo compartido, medido en función del tiempo, penándose la ineficacia con las tareas desagradables para ambos que se irán descubriendo en la convivencia.
- Lo que compete a cada cual lo resuelve uno mismo.
- Compromiso de mantener limpio y ordenado los espacios comunes.
- Las acciones que se hagan porque apetece – desayunos, lavadoras, manchas quitadas, etc.- que en ningún momento se conviertan en obligación.

M. ª José lo leyó en silencio sin emitir juicio alguno y a continuación siguió comportándose como una letrada:
- He de deciros que en múltiples ocasiones ningún familiar, ni amigo, ni institución con ánimo formativo menciona, pues no se atreve por miedo a no disuadir a la pareja en su unión, a hablar de lo que supone este contrato.
Por lo que os recuerdo que vuestra unión que inicialmente es por amor, es en la práctica económica. Y la unidad familiar suele tener descendencia.
Así que, si uno de vosotros aporta una vivienda y la convierte en el lugar habitual de residencia, que sepáis que en caso de separación, inicialmente la vivienda es para el que custodie a los hijos.
Que si la vivienda es el resultado de una inversión debida por la convivencia -aunque sólo los pagos los realice uno de vosotros pues el otro se quede desempleado o hayáis decidido que no merece la pena que sea explotado por el sueldo que recibe en el mercado laboral- en caso de separación, el empleado que no asume la custodia, se verá sin poder hacer uso de su propiedad y con la obligación de hacer frente a la deuda contraída en los términos que se dictamine en la sentencia.
Sueños y proyectos he leído que ambos tenéis. Ganas de evolucionar y crecer también. Y la experiencia me ha hecho ver que los ritmos vitales nunca son paralelos. Además resolvéis de forma diferente los conflictos y algunos de vuestros conceptos básicos también son sustancialmente contrapuestos, incluido el concepto de lo íntimo.
En este sobre os entrego vuestros cuestionarios e incluyo un documento que analiza las coincidencias y las disparidades junto con la ley. Comentadlo y aquí acaba el curso. No hace falta que regreséis de nuevo. Sois adultos y os toca decidir.

Mi novio y yo habíamos decidido vivir juntos porque nuestro amor nos unía y la jueza nos puso en situación: en el mundo de adultos no se puede jugar a las casitas, ni tolerar el comportamiento de muñequitos, donde ellas viven en el mundo rosa y ellos en el mundo azul, si se es de los que necesitan trabajar para comer.

El acto de amor ha de hacer que confluyan los mundos de color con acuerdos consensuados y ante las inversiones hay que ser serios y evitar embaucarse por las sugerencias del agente inmobiliario y por las facilidades bancarias que te ofrecen para endeudarte. Y de eso hay que hablar pues me parece injusto que un ser humano se forme, invierta su tiempo, se arriesgue y después por inmadurez emocional y desconocimiento de las normas legales inicie proyectos aparentemente de amor en los que no sopesa las consecuencias.

En la actualidad no cabe el comportamiento machista, ni en ellos ni en ellas. Pues las facturas están bañadas de sangre y las leyes socorren sin crear mecanismos preventivos efectivos.
Numerosas jornadas de diálogo tardamos en decidirnos mi novio y yo y esto fue lo que hicimos ante el hecho contractual y económico que suponía nuestra unión y el deseo de vivir juntos.

Lo primero, una ventaja experimentamos, y fue que los temas de comunicación se ampliaron y la costumbre de conversar fue adictiva.

Lo segundo, es que no nos quedaba más remedio que invertir formando una unidad económica, pues éramos pobres. Así que compramos la casita con parcela e hicimos en ella dos micro-apartamentos que escrituramos independientemente, los cuales se comunicaban a través de unas correderas que podían convertirse en tabique si la arrancada de la vida vencía a nuestro amor.

Y por último, en documento notarial pactamos la ingenuidad siguiente:
Mientras el amor, el respeto y la capacidad de comunicación perduren en la pareja ninguno de sus miembros permitirá que el otro se sienta explotado dentro del hogar o en el mundo laboral.
El reparto de las obligaciones es al cincuenta por ciento y las excepciones serán la enfermedad, los periodos de formación intensa los cuales el instruido deberá compensarlos posteriormente, la dedicación laboral que requiera esfuerzos extras, la cual también tendrá que ser modulada.
En caso de divorcio procuraremos que los hijos estén siempre en las mejores condiciones emocionales y económicas posibles, y en ningún caso se convertirán en herramienta de chantaje económico.
Si la adversidad nos induce a desear el mal del otro miembro, se recordará este documento en el cual nos comprometemos los firmantes a garantizar niveles mínimos de dignidad que se traducen en:
- garantía de que ambos miembros tengan una vivienda habitable y liquidez económica para que se presente ante la sociedad y sus hijos con los mínimos cubiertos y pueda rehacer su vida.
Excepciones: - desidia laboral
- ludopatía, alcoholismo, drogadicción y otros vicios
Las excepciones serán tratadas por expertos y se estará en la espera hasta que se curen para aplicar lo dicho, pues si llega la ruina a nuestro hogar que no hunda al conjunto.

Fin del documento notarial

Y en ello estamos, viviendo juntos en este pueblo que sobretodo está bien comunicado y nosotros extraordinariamente informados. Nuestra empresa “familia” invirtió, como ya mencioné, en dos micro-viviendas adosadas y que hoy siguen unidas; hogar que compartimos felizmente todos los miembros de nuestra familia -tres zagales y mi novio y yo-. Estamos inscritos en una “sociedad” inmobiliaria que construye viviendas parecidas y tasadas de igual manera, repartidas por toda la villa en la que ya la juez no es su alcaldesa. Dicha “asociación socioeconómica” nos garantiza que en caso de que nos separemos y tengamos que dividir el pareado, podamos alejarnos físicamente pues se nos permite el trueque por otra similar que esté distante y así poder sanar el corazón en la distancia. Además, se ha creado un maravilloso recinto a las afueras del pueblo, subvencionado por el municipio, en el que en periodos de crisis se puede acudir a poner en orden las ideas y tomar las decisiones que convengan. En el mismo recinto hay una oficina de empleo y de capacitación laboral que se dedica a formar a aquellas personas, -independientemente de la condición o gusto sexual que tengan- que estén en el paro y deban a partir de su separación insertarse en el mundo laboral.
De otro lado, en el Ayuntamiento se ha creado dos oficinas especializadas: una para recibir denuncias, demandas de ayuda... de aquellos que padezcan adicciones peligrosas (alcohol, juego, drogas de diseño, etc.) y el mecanismo del Estado interviene cuando la pareja o uno de sus miembros se lo solicita. La otra oficina recoge las denuncias que hacen referencia a situaciones de explotación por machismo tanto de ellos como de ellas, para los casos en que se nieguen a cooperar en la vida doméstica o que se nieguen a cooperar en la vida social y económica. El lema es: LOS DOS ACTIVOS, LOS DOS VIVOS.

Pueblo curioso es esta preciosa villa situada entre montañas que no permite que la ocupación exclusiva de las féminas sea pintarse las uñas y esperar a un novio que la mantenga, ni que tampoco permite que la ocupación exclusiva de los varones sea trabajo, fútbol, copeo y sexo. Pueblo que impide lo dicho a través de la cultura y exige a todos sus vecinos sin excepción estudios y cuando alguno tiene problemas hay organizaciones que ayudan gratuitamente a superar las trabas académicas.

Este es mi pueblo comunicado, informado, respetuoso, culto, creativo y solidario.
Y así de ingenuos somos yo, mi novio y mi pueblo, perdón, mi pueblo, mi novio y yo.

autora: silvia lázaro
de RELATOS DE LÁZARO
Nº Registro 200799900163100 Expediente 00432

03-jun-2007

textos que educan

Cuando recopilas información sobre poetas andaluces, escritores andaluces y literatura contemporánea andaluza... el resultado es que en los libros de texto, en las enciclopedias, en los trabajos específicos... se registran "casi exclusivamente" nombres de hombres escritores. El alumnado o curioso los memoriza, los estudia.. y cuando les preguntan si hay mujeres que escriben, contestan casi categóricamente que muy pocas y osan incluso a justificar lo dicho usando argumentos de CALIDAD LITERARIA.
Respeto a toda aquella persona que escribe y sé que: LA CULTURA ES UNA HERRAMIENTA DE CAMBIO Y MEJORA INDIVIDUAL Y COLECTIVA y esta tremenda omisión -quizá no malintencionada sino fruto de la ignoracia, del desinterés, y de la tradición de escuchar sólo las "voces graves" ... - hay que corregirla.
No sólo en los foros de mujeres debemos mostrar el trabajo de las féminas. Por favor, es tarea de todas las personas, de todas la provincias, comunidades, países y del mundo entero. Hay que buscar y aportar documentación, difundir y que se lea. Hay que incentivar: Propuestas que no omitan el trabajo de mujer, propuestas que transmitan información y cultura sin olvidarnos y relegarnos al trabajo de tiempos pasados. Propuestas que eduquen a nuestros descendientes aproximándolos a una realidad que hable de lo que ocurre en este siglo XXI: paridad. Propuestas que modifiquen los libros de textos y las enciclopedias... En fin, propuestas que comuniquen a todos y a todas, que somos personas.
Silvia Lázaro

29-may-2007

Literatura contemporánea. Escritoras andaluzas.

leed texto que educan.
De momento, estoy investigando.

16-abr-2007

EL NÚMERO 23 DE LA CALLE TRUEQUE

EL NÚMERO 23 DE LA CALLE TRUEQUE

23:00 H
LUGAR: LA PLAZA

Un grupo de personas, entre ellos niños, jóvenes y viejos, se han citado en la plaza para sumarse a una huída que aún no se sabe de qué ni se conoce a dónde.
Los habitantes del lugar asustados por los sonidos de guerra y sorprendidos por el anuncio de la invasión inminente del ejército más poderoso del mundo, no dan crédito a lo que está sucediendo. Piensan que los dirigentes se han vuelto locos.
Los que siempre han sido los aliados dicen ahora que son los invasores. El bulo que se difunde es que están OCUPANDO y APLASTANDO EUROPA.
Llevan días incomunicados y los "medios" informantes están sucios por los ruidos o simplemente silenciados.
Días antes en el pueblo se dieron movimientos de población gregarios -designios de la religión y la raza-. Los reencuentros y los saludos de reconocimientos entre seres humanos unidos por su imagen eran frecuentes: los de igual color de la piel, complexión corporal o similares rasgos faciales se congratulaban al verse.
Años antes y por los siglos de la tradición, en este pueblo cabía cualquier persona. sin distinción de raza, origen... Ahora no. Por ejemplo, el hijo de la blanca María, Germán, que era negro como el tizón, se despidió de su madre cuando decidió seguir la tendencia de la moda.
- Madre –le dijo- mi grupo huye a las montañas.
-¿Tu grupo?- preguntó María.
- Sí, mamá. Los negros del pueblo nos vamos. Cuentan que si no escapamos nos desmembrarán. Y el blanco que nos de abrigo sufrirá igual destino. Eso es lo que dicen mamá. Te quiero mucho- le susurro al oído mientras le abrazaba. Se despidió y María, la blanca polaca se quedó llorando. Cogió de la mano a su pequeña de largas coletas y también de piel transparente como ella y deambuló por las calles del pueblo.
Cada lágrima resbalaba por su bella cara arañándola con los recuerdos. A María nunca se le hubiera ocurrido aparearse con un perro o un gato o un mono. Su gen de especie, sabio y continuador de la humanidad, limpió desde los ancestros el chauvinismo dantesco que se imponía. Y mucho menos María pensó en engendrar descendientes con ratas o caballos. Su instinto vital le comunicó con humanos de ojos azules, o de piel negra, o de rasgos hindúes, o grandotes y blanquecinos, o de pelo rizado como los del Magré, o sea, se relacionaba con personas. Ahora su hijo la apartaba arguyendo que era diferente y que ese hecho hacía que los destinos fueran más crueles para él por ser negro. María no lo entendía y las lágrimas agridulces que brotaron la ahogaron. Se le paró el corazón y murió de pena, sin querer pertenecer al nuevo orden mundial aberrante para la especie a la que pertenecía: LA DE LOS SERES INHUMANOS. La niña de las coletas vio a su madre muerta y recordó a su hermano. Sintió la necesidad de caminar. Su pequeño cuerpo albergaba tanta vida que la puso en un movimiento hacia el eterno perdido.
La pequeña llegó a la plaza cuando la noche se hizo negra y se arrimó a una persona que tenía la cabeza vendada: herida de guerra. Valiente como su madre, ella se asió de la mano al más diferente y le sonrió.
- Quiero hacer “pipí”- le dijo. En un retrete- le aclaró.
Ambos se apartaron del gran grupo que se estaba organizando para iniciar la partida y buscaron una casa con la puerta abierta y apariencia de limpia. Llegaron hasta una mansión. La niña empujó el portón y el crujir de bisagras alertó al vigilante: un hombre grandote de rasgos árabes.
- ¿Qué queréis?- interrogó.
- Usar el cuarto de baño- contestó la persona mayor de cabeza herida.
- Hacedlo, pero daros prisa. Esta mansión va a ser bombardeada.
- ¿No nos podemos quedar aquí?- preguntó la pequeña.
- No. Es muy peligroso, niña.
Ya cuando salían, la cría insistió y el vigilante les aconsejó:
- Iros ya. La puntería de los aviones es certera y este lugar es un blanco estratégico. Dirigiros a calle Trueque 23, en el barrio de los Filósofos. Allí dan cobijo.
Más rápido que el viento y más asustados que dos conejos, la pareja se dirigió a la dirección que les iba a salvar la vida: única oportunidad que se les ofrecía pues, los agrupados en la plaza con seguridad se habían marchado.
El número 23 de la calle Trueque era un edificio de gran altura y cuyo acceso consistía en una estrecha puerta de latón de apertura hacia el exterior. Sin luz, los dos ya inseparables amigos, dotados con ojos de felino, se introdujeron en el portal. Restos de una escalera angosta, sin barandilla, en la que en los laterales habían colocado baldosas, losas y ladrillos de forma que al menor descuido caían precipitándose por los escalones y avisaban a los supuestos refugiados, fue lo que se encontraron.
Subieron sin disimular su llegada hasta tres alturas de rellano de escalera, pues éstos carecían de puertas. En el cuarto piso dieron por fin con una entrada. La niña la abrió diligente y desapareció a los ojos de su acompañante. Éste no escuchó sonido alguno de violencia ni de agonía, así que no se alarmó y también entró. Un quinteto de personas se le interpuso nada más rebasar el umbral, todos de piel blanca y transparente. Buscó con la mirada a su compañera y lo que vio es de difícil descripción: una nave de siete pisos de altura desde el bajo al techo en la que en sus muros se repartían terrazas aparentemente sin acceso, flotando y en un número de más de cincuenta. En ellos se veían bultos tapados, mercaderías bien ordenadas. A la niña no se la veía en esta oquedad.
- Debéis marcharos- le ordenó uno de los cinco que fue a su encuentro.
- ¿Y la niña?
- La niña parece polaca, como nosotros. Si ella quiere puede quedarse.
- Me quedaré si él se queda conmigo- gritó la pequeña desde no se sabía dónde.
- No soy un piel blanquecina como vosotros, pero sí sé que debo quedarme- contestó con el arrojo del que se le escapa la oportunidad de vivir.
- ¿Por qué?
- Porque puedo haceros reír.
En ese momento las mercaderías de las terrazas se convirtieron en personas que aclamaban al recién llegado. Un baile de cuerpos hartos de llorar y sentir miedo solicitaban alegría: la fuerza mágica que vence a la acritud de lo injusto.
Los invasores erraron: las bombas no destruyeron la mansión sino el número 23 de la calle Trueque que saltó antes de alegría y después por los aires.

Autora: Silvia Lázaro
Publicado en el País Literario
http://www.elpaisliterario.com/elpaislit.php?realizar=ampliarnot&codereg=000701
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